La Luna de Sangre: la profecía del final de los tiempos

A lo largo de la historia, la humanidad ha atribuido una conexión directa entre los fenómenos naturales y los hechos que ocurren en la tierra, lo cual hace que las predicciones tengan sentido. Por otra parte, en la historia también han aparecido personajes, como Nostradamus, médico y adivino francés, que escribió las famosas Profecías a cuyos escritos muchos analistas le han encontrado significado en la actualidad.

Por otra parte, la religión cristiana ha relacionado algunos de esos fenómenos con las escrituras bíblicas, haciéndolas ver como profecías que se irán cumpliendo en la medida en que ocurran los prodigios. Como, por ejemplo, la luna de sangre, un fenómeno que tiene una explicación científica, pero que en el libro sagrado tiene otra connotación.

¿Qué es un la luna de sangre?

La luna de sangre es un fenómeno astronómico que consiste en la alineación del sol, la tierra y la luna ocasionando un eclipse lunar, es decir, la tierra se ubica entre la luna y el sol, pero este hecho coincide con otro fenómeno conocido como superluna.

Este hecho se denomina de este modo porque es el momento en el que la luna se encuentra en un punto más cercano a la Tierra, por eso puede verse hasta un 14% más grande de su tamaño habitual, y más brillante.

En cuanto al color rojo de la luna de sangre, se produce debido a la alteración que sufren los rayos solares al entrar a la atmósfera que contiene millones de partículas de polvo.

Para algunas culturas y religiones la luna de sangre tiene significados misteriosos que están asociados a catástrofes, al fin del mundo o a la llegada de Jesús.

La Luna de Sangre: la profecía del final de los tiempos

¿Qué significa luna de sangre para los judíos?

Los judíos han asociado el fenómeno de la luna de sangre con sucesos trágicos que han vivido y que cambiaron su historia; como por ejemplo, en 1492 la luna de sangre apareció en el cielo, lo que coincidió con la presencia de Tomás de Torquemada, primer español inquisidor que dio inicio a la expulsión y matanza de judíos.

Una luna de sangre se produjo también en 1948, cuando Israel, tras una cruenta guerra después del Holocausto, declararía su independencia.

La Guerra de los Seis Días ocurrida en 1967, cuando Israel liberó a Jerusalén después de muchas muertes, y los judíos pudieron volver a esa ciudad luego de 2000 años de exilio, coincidió con una luna de sangre.

¿Está cerca del final de los tiempos?

Para muchos cristianos existe una conexión sagrada entre la luna de sangre y los Hechos de los Apóstoles de la Biblia, que reza: “Y yo te mostraré maravillas en el cielo, arriba y en la corteza de la Tierra, el sol será tapado y la luna a sangre antes del increíble día de la venida del Señor”.

Así mismo, los creyentes presagian una agitación del planeta con este fenómeno, lo que “traerá grandes cambios mediante los cuales Dios busca comunicarse con nosotros; esos cambios dramáticos comenzarán por el Medio Oriente”.

Siendo objetivos, siempre ocurren hechos extraordinarios en el mundo, pero la Biblia menciona los signos astronómicos que indican el final de los tiempos A pesar de que Jesús dice en el Evangelio de San Mateo que no se pueden instituir plazos fatales ni responder acerca de las señales, cuando dijo “Nadie sabe el día ni la hora cuando sucederán estas cosas, ni siquiera los ángeles en el cielo ni el Hijo mismo, solo el Padre lo sabe”.

Otras señales de la Biblia que asocian este tipo de fenómenos con signos de que el juicio final se acerca son el de Hechos 2:20, al mencionar que “El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes de que venga el gran día del Señor”; el de Apocalipsis 6:12, que dice: “Hubo un gran terremoto y el sol se volvió negro como paño de saco de pelo, y la luna se volvió como sangre”.

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